miércoles, 22 de febrero de 2017

#QueSeCepa Tannat. La Reina del NOA



Una nueva movida surgió desde la inquietud por seguir comunicando el mundo del vino. En ésta oportunidad los blogueros que integramos “Argentina Wine Bloggers” desarrollaremos diferentes notas bajo el hashtag #QueSeCepa  
Para tal fin, elegí investigar y contarles un poco sobre una de las cepas que me cautivaron desde que la probé por primera vez, el Tannat.
Varietal emblema de nuestro vecino país Uruguay, el Tannat tiene su origen en Francia, más precisamente en Madiran e Irouléguy, en el sudoeste del viejo país, región donde se expresa con vinos soberbios.
La historia del Tannat en Argentina se remonta a mediados del 1800 más o menos, fecha en la que ingresaron las vides al país, antes de que se desatase la plaga de filoxera en Europa arrasando con la viticultura del viejo mundo; y fue en Concordia, provincia de Entre Ríos donde se plantó por primera vez traída por el inmigrante vasco Juan Jáuregui. Como dato importante cabe destacar que Jáugueri le regaló 14 estacas a Pascual Harriegue, y fue éste quien llevó esos sarmientos a la provincia de Salto, norte de Uruguay dando inicio a la rica  historia de la cepa en el vecina República Oriental.
Además se cultiva en Bolivia, Perú y Brasil con muy pocas hectáreas.
En Argentina hay 1.100 Hectáreas plantadas y en el Valle Calchaquí hay 150 que es el 13,6% del Tannat de Argentina.


El Tannat Argentino

Quiero decir que ésta nota será exclusivamente sobre el desarrollo y adaptación de la variedad en nuestro país y más precisamente en el NOA Argentino que es donde tengo más conocimiento del mismo. Lamentablemente no me siento capacitado para opinar y explicar sobre el gran Tannat Uruguayo y de hacerlo creo que sería faltarle al respeto de algún modo.
El Tannat Argentino recibe en casi todo el territorio una buena insolación, en Mendoza tenemos altitudes de 700 a 1300 mts y eso ya marca la característica particular que nos dará el vino. Siendo ésta región más fría que el Valle Calchaquí, el Tannat cuyano es más fresco y verde que su primo.

En cambio alturas por encima de los 1700 mts y clima un poco más cálido entregan un tannat más complejo y especiado, particularmente de especias secas y sus aromas presentan una mayor diversidad de aromas compotados, pasificados y de confitura de frutos rojos. Pero es en su tanicidad y astringencia donde muestra sus principales diferencias, éste es mucho más fácil de beber, menos astringente, mantiene una buena potencia en boca y hasta una gran complejidad



Características ampelográficas     
    
El Tannat tiene hojas medianas, muy ampolladas, de color verde oscuro en primavera y verano, que en otoño adquieren tonalidades marcadamente rojizas. Es una variedad bastante vigorosa, por lo que se recomienda utilizar una poda larga; debe conducirse en espalderas, aunque en el Valle Calchaquí se encuentra muchas veces en parrales con singular éxito de maduración. Si el terroir no presenta una alta insolación, es recomendable hacer un deshoje alrededor del racimo. Es de brotación precoz y maduración media. Es relativamente sensible a la podredumbre gris.
Los racimos son grandes, compactos, cilíndricos, a veces con dos alerones y con pedúnculo largo, pero las bayas son más bien pequeñas y medianas, de forma esférica, agrupadas en un racimo no muy apretado. Su piel es gruesa, de color violáceo muy oscuro.
Produce un vino muy intenso en color y particularmente tánico. Incluso muchos autores coinciden en que su nombre proviene de la tanicidad tan fuerte de sus vinos.
Para saber más del Tannat del Valle, consulté a referentes de la zona, y siempre cordiales y atentos a colaborar destacaron lo siguiente:
 Es una variedad productiva, de maduración bastante irregular en donde podemos encontrar racimos totalmente enverados y otros parcialmente enverados en una misma planta, por lo tanto la maduración es un poco despareja.
Los vinos son de mucho color con una densidad elevada, en la paleta aromática van desde los aromas a caucho, tinta china hasta las características frutales como la mora o frambuesa, con algunos destellos de chocolate, en boca (dependiendo la elaboración y la maduración) son de una carga tánica importante, son amplios con mucho volumen. Nos cuenta Claudio Maza, enólogo de bodega El Esteco.

Algo muy en común con la opinión de Francisco “Paco” Puga, quien hoy está al frente de bodega El Porvenir de Cafayate, que nos dice… Es una variedad de color, aromas y estructura firme, esto se da básicamente por la cantidad y tamaño de las semillas por grano de uva y también por su alta acidez que junto con los taninos nos hacen percibir una estructura significativa.
Mi primer contacto con los vinos de ésta cepa tuvieron lugar no hace mucho tiempo, apenas unos años, teniendo en cuenta que los vinos de esa zona datan de mucho antes, y miren en que manos caí, las del Sr. Tannat, don Mariano Quiroga Adamo, quien se identificó tanto con ésta variedad que se tatuó la palabra “Tannat” en el brazo cual si fuera su hijo pródigo.
Por aquel entonces, la cosecha que me enamoró fue la 2011 del Laborum de bodega El Porvenir de Cafayate, donde Mariano estaba como enólogo en ese momento. Recuerdo que esa cosecha salió premiada en el “Seis Naciones” que se organiza en Australia.
Cito mi contacto con éstos vinos porque la nueva enología, la juventud y la evolución en los gustos de las personas han hecho que el Tannat vaya “domándose”, si le cabe el término, y cambiar hacia vinos más bebibles y no tan potentes.
Es que se decía que había que ser hombre para tomarse un Tannat salteño; eran vinos de teñir los dientes fácilmente.
No sé si aún quedan bodegas que elaboren el Tannat a la vieja usanza, pero agradezco que gente nueva y joven como dije anteriormente estén sacando tan excelentes vinos de ésta variedad.

Trabajos de campo y bodega

Ahora… como se maneja el Tannat en el campo y la bodega? Para Paco:  La madurez es lenta y la última que se suele cosechar en el Valle, esto es como dije esperando que baje su alto contenido en ácidos y sus taninos tan firmes. Como cualquier variedad se le trabaja la canopia para lograr el equilibrio con los kilos de uva y sobre todo es muy sensible a la sequía.
Luego en bodega es una variedad difícil de domar, hay que tratarla con mucha suavidad, remontajes suaves y tratar de extraer las semillas para que no se cargue de muchos taninos agresivos.
No se suelen hacer largas maceraciones.

Muy similar a los trabajos que realiza Claudio en las fincas del Esteco la clave está en manejar la carga de uva debido a esta maduración un poco despareja, el riego es fundamental en el manejo equilibrado de la planta y que pueda madurar bien ya que es casi o la última variedad en madurar en el valle. Los trabajos de desbrote son fundamentales para que la exposición solar tenga incidencia sobra las uvas.
Por su parte, Rafael Domingo de bodega Domingo Molina sostiene… Nosotros tenemos el tannat en parral y también en espaldero alto. En los dos sistemas de conducción anda bien, solo hay que trabajarlo correctamente. Es una variedad que para lograr calidad, trabajamos bastante en la poda para tener una carga uniforme, y también en los desbrotes y raleos. Estos últimos se deciden de acuerdo al año y la carga de racimos que tenga en esa campaña. En cuanto a la cosecha, normalmente es una de las últimas variedades que cosechamos, junto al Petit Verdot, pero por supuesto esto se decide con degustación de granos, porque una de las cosas que más buscamos es no tener taninos que estén verdes.
En la bodega, somos muy cuidadosos de no sobre extraerlo de más. Se complementa mucho la degustación a medida que avanza la fermentación para no “pasarnos de rosca”, ya que podemos correr el riesgo de tener vinos muy duros y pesados. A mi parecer, hay que lograr un tannat que tenga todas las cualidades de la cepa pero sin exagerar los taninos ni la concentración. Creo que se pueden lograr grandes vinos de esta cepa con o sin madera.


La cata del vino procedente del Tannat:

A la vista: De color rojo intenso a rubí oscuro, algunas veces granates oscuros,  puede variar de opaco a brillante.

En nariz: Potente, con aromas de moras, casis, cereza negra,  caucho, tinta china, con algunos destellos de chocolate, que anuncian interesantes maridajes.

En boca: Tiene mucha presencia en boca, la colma de manera persistente y con excelente y abundante final. Sus taninos son firmes y marcados, y superan en intensidad a los de la Cabernet Sauvignon. Ácido y astringente si es joven, se suaviza envejeciendo.

El roble y el Tannat: Este vino tiene que ser criado en barricas de roble para perder su acidez y astringencia. De ésta manera el Tannat encuentra en el roble un gran aliado para brindar grandes vinos. Aunque hay ejemplares de vinos jóvenes sin paso por madera que son realmente destacados.

Maridaje del Tannat: Los vinos jóvenes van de maravillas con asados, quesos semiduros y fiambres de ciervo o jabalí, mientras que para estas últimas carnes, en forma más natural, los Tannat que tengan el aporte del roble maridarán increíblemente. Otras combinaciones que quedan muy bien son con risotto de hongos, cordero y carnes de larga cocción en guisados o braseados.


Potencial del Tannat para vinos Premium

Sin dudas que para lograr vinos de excelencia hace falta una serie de factores que en conjunto se unen para tal fin. El clima, el suelo y el factor humano en todo sentido. Pero lo más importante es tener la variedad de uva que pueda tomar todo eso y con su calidad brindarnos lo mejor, y en ese sentido… ¿Es el Tannat la uva para lograr el cometido?
Particularmente creo que sí, más aún si es del Valle Calchaquí donde creo que encontró su lugar en el mundo.
 El potencial es enorme dentro del valle, hay que darle la importancia desde el viñedo para lograr cosas superlativas, era un vino que su usaba para realizar corte por que aportaba esa estructura para que los vinos sean más longevos y hace unos cuantos años ya están saliendo como varietal. Creo que con el Cabernet son las variedades con más futuro dentro del Valle Calchaquí… Claudio Maza
Cuanta verdad tiene Claudio al decir que el Cabernet es uno de los elegidos, postura que apoyo plenamente, pero ahí nomás el Tannat se erige como la gran vedette del NOA. Suele ser una variedad para lograr grandes vinos, su buena acidez la beneficia pero sus taninos lo perjudican, pero le tengo una fe bárbara… Paco Puga
Algo más tajante y sencilla es la opinión de “Rafa” Domingo… ¿Potencial de calidad? ¡¡TODO!!  El potencial para lograr vinos Premium es tremendo, y en el valle Calchaquí estamos trabajando para lograrlo, y creo que dentro de poco se verán resultados.
Como recomendación, no pueden dejar de probar éstos Tannat :


Laborum Single Vineyard “El Retiro” Tannat

Sin dudas mi recomendado N°1. Mi primer contacto con éste vino fué con la cosecha 2011 y estando con su hacedor, Mariano Quiroga. Recuerdo que probé también el Malbec y el Syrah, pero el distinto fue el Tannat.
Un elixir que nace de los más viejos parrales de la finca El Retiro, más de 45 años hacen que las vides logren una fruta impresionante, vino de pura expresión y armonía, frutas negras, higos, pasas, chocolate, humo. En boca tiene entrada dulzona, y amplia. Son de esos vinos un tanto “gorditos”, aunque las actuales cosechas ganaron en frescura y tensión.
Destaca sus taninos suaves, plenos y acidez correcta. El final es largo y sabroso. Tengo una debilidad por los vinos así, más amplios en boca, de recuerdos gratos y largos. Éste 2011 estuvo muy bueno y conocer la variedad con un vino así hace que te enamores de la cepa.
Hoy Laborum evolucionó en todo sentido, está increíble, muy bebible, fresco y con una potencia de calidad que lo destaca ente sus pares, pero ese 2011 para mí fue maravilloso.
Hoy “Paco” Puga ya está “metiendo mano”, así que acuérdense de ésta nota más adelante cuando empiecen a salir sus vinos que van a hablar muy bien de ellos. Les aviso con tiempo.



Finca Notables Tannat

Una gran apuesta de bodega El Esteco para mostrar el potencial del Valle Calchaquí al mundo. Tener a una bodega tan grande e importante en volumen de vinos como  El Esteco dedicada a sacar un Tannat de calidad Premium no es poca cosa. Y logra su cometido con creces.
Color rojo rubí intenso, casi negro. En nariz es una paleta de aromas frutados y especiados, se siente mora, canela, clavo, eucaliptus, café, caramelo. En boca es súper equilibrado, tiene gran potencial de guarda y evolución. Un vino para destacarse donde quieras llevarlo.
Supremo trabajo de Claudio Maza y  Alejandro Pepa para poner en lo más alto al Finca Notables Tannat (Regional Trophy AWA 2016).




Domingo Molina Tannat

De la mano de una de las bodegas más arraigadas y tradicionales de Cafayate, éste Tannat elaborado por el “Rafa” Domingo es una delicia. Correcto, de gran expresión tanto en nariz como en boca es uno de los mejores Tannat para quien ya conoce la variedad y quiere seguir conociendo, pero desde una mayor calidad.
“Rafa” supo pulir la rusticidad del Tannat año a año, dando lugar a vinos redondos con carácter y de gran personalidad. En una opinión muy personal, éste vino no encontró su techo todavía. Y lo dicen sus pares del Valle, a quienes en cada consulta lo destacan como un gran vino.





Finca Decero Mini ediciones Tannat

Digno representante mendocino de la variedad, el primero en demostrarme que se da muy bien en otros valles de Argentina.
Desde Alto Agrelo, Mendoza, Finca Decero propone un vino más fresco pero sin resignar tipicidad; sigue la madera domando sus aristas y aportando más chocolate (el tannat desarrolla éste descriptor por si solo) y vainilla, sin tapar la fruta negra y los especiados de pimentón.
Para tener muy en cuenta y comparar con sus hermanos de distintos terroirs y comprobar que la uva Tannat se puede adaptar para brindar buenos y expresivos vinos.




Hasta la próxima!!!






4 comentarios:

  1. Muy buena nota, SILVIO !!
    Y excelentes los vinos recomendados. Coincido con todos !!

    Me encanta la Tannat norteña (y la mendocina, aunque son muy pocos los ejemplares disponibles).
    Es mi segunda uva preferida, después del Cabernet Sauvignon !!

    Un abrazo. ROBERTO

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